Comprar boticas sale por un pico (adicional) según qué comunidad

La obligación de pagar el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados es difusa en regiones como Madrid
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Madrid
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11 nov 2016 - 12:10 h
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¿Ha realizado una operación de compraventa de oficina de farmacia? Si es así, ¿sabe qué es el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados? Si no lo conoce, probablemente esté de suerte al ejercer en una de las comunidades autónomas, como Comunidad Valenciana, en las que que no está obligado al pago de este impuesto relacionado con la escritura de la compraventa que añade un pico ‘extra’, pero no desdeñable, al precio de la operación. En concreto, el 0,75 por ciento del valor declarado en escritura de la oficina de farmacia. En números, un mínimo de unos cuantos miles de euros a añadir al precio de la operación (por ejemplo, en una compra de botica cuyo precio ronde los 600.000 euros, este impuesto supondría 4.500 euros).

Según se destaca desde el bufete Gómez Córdoba Abogados, en algunas regiones, bien su propia legislación o las sentencias judiciales al respecto han dejado claro si las operaciones de compraventa de farmacia cumplen con todos los requisitos para serle de aplicación este impuesto. A saber: tratarse de una primera copia de una escritura notarial; tener por objeto una cantidad o cosa valuable (precio); contener un acto o contrato inscribible en el Registro de Bienes Muebles y no estar sujeto dicho acto al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. El quid de la cuestión radica en la obligación (o no) de registrar la inscripción de la titularidad de la botica en el Registro de Bienes Muebles.

Por ejemplo, respecto a Comunidad Valenciana, desde el Bufete Gómez Córdoba recuerdan una sentencia de su Tribunal Superior de Justicia en la que se indica que esta inscripción —aunque sea “evaluable económicamente”— es voluntaria. ¿La consecuencia? No es necesario abonar este impuesto. Un ejemplo del lado opuesto es Extremadura, donde su Ley de Farmacia dicta expresamente la obligatoriedad de inscripción en el Registro de Bienes Muebles. ¿La consecuencia? Poco o ningún margen para evitar este pago.

El problema se centra en aquellas regiones como Madrid que están exigiendo a los compradores de farmacias el pago de este impuesto a pesar de que, en un análisis de su normativa, no habría lugar para esta reclamación. Según se destaca desde este bufete, la inscripción “solo” de la titularidad de una botica en la Comunidad de Madrid “no es posible”, por lo cual no habría que pagar este impuesto. Por ello, consideran improcedente este cobro y animan a los afectados a presentar recursos. Unos cuantos miles de euros están en juego.

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