El abordaje multidisciplinar de la disfagia mejora el estado nutricional y la calidad de vida

La disfagia afecta al 12 por ciento de los pacientes hospitalizados y al 35 por ciento de los ingresados en geriátricos
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Madrid
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03 may 2019 - 12:26 h
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La disfagia es un problema que aparece en un 12-13 por ciento de los pacientes hospitalizados, un 27 por ciento de los pacientes ingresados en centros especiales de rehabilitación y un 35 por ciento en centros geriátricos. El abordaje multidisciplinar de esta dolencia mejora el estado nutricional de los pacientes y la calidad de vida. Por ello, con el objetivo de revisar y actualizar los conocimientos del manejo dietoterápico orientado a mantener o mejorar el estado nutricional y reducir complicaciones en pacientes con disfagia, se celebró el curso formativo teórico-práctico multidisciplinar Abordaje Nutricional a través de la Alimentación Básica Adaptada (ABA) en los distintos perfiles de los pacientes con disfagia, organizado por Nestlé Health Science e impartido por profesionales de nutrición y dietética, psicología, enfermería y logopedia.

Además, como objetivos adicionales, el curso propuso fomentar la interacción entre profesionales sanitarios, discutir el rol de la Alimentación Básica Adaptada como una vía segura para individuos en diferentes escenarios clínicos y con requerimientos y necesidades diversas e identificar a los pacientes que son candidatos idóneos para recibir Alimentación Básica Adaptada.

Ésta es una alimentación elaborada mediante preparados alimenticios que por sus características nutricionales definidas y variedad de sabores permite integrarla en las dietas del paciente con disfagia para mantener o mejorar su estado nutricional minimizando las complicaciones respiratorias. Está indicada en pacientes con dificultad de deglución, masticación, formación del bolo, duración prolongada del tránsito oral, etc.

María Lecha, dietista-nutricionista clínica de la Unidad de Nutrición y Dietética del Hospital Moisès Broggi, de Barcelona, y coordinadora del curso, presentó al paciente con disfagia en riesgo de desnutrición y aportó un dato revelador: “se estima que hasta el 83 por ciento de los pacientes alimentados con dieta triturada convencional no llegan a alcanzar los requerimientos nutricionales”, dijo.

Por su parte, Gemma Peralta, psicóloga clínica de la fundación Rossend Carrasco i Formiguera de Barcelona, reflexionó sobre por qué tratar los aspectos emocionales de la ingesta en la disfagia, sobre cómo intervenir a nivel emocional y la importancia de tratar con la familia. El paciente con disfagia tiene que llevar a cabo un aprendizaje impuesto, involuntario, en medio de un mar de emociones que dificulta ese aprendizaje. “No es lo mismo —apuntó— introducir un cambio alimentario de forma voluntaria que en el contexto de la imposición externa por cuestiones de salud”. La disfagia aumenta el riesgo de desnutrición y deshidratación, pero también conlleva ansiedad, impacto en su calidad de vida.

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