e-planning ad

Oncología: Hasta 36 meses de espera entre la financiación y la prescripción

La Sociedad Española de Oncología Médica presenta las conclusiones de su informe de Acceso a Fármacos 2019
Herramientas
Madrid
|
15 nov 2019 - 14:51 h
|

El rango de meses transcurridos desde la fijación de precio/reembolso de los fármacos oncológicos hasta la aprobación para su prescripción en los distintos hospitales de España oscila entre los 0 y los 36 meses, con una mediana que varía desde los 5 y los 17 meses. Esta es una de las principales conclusiones del Estudio de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) sobre el Acceso a Fármacos y Biomarcadores en Oncología 2019.

Con respecto a Europa, al medir el tiempo transcurrido desde la autorización por parte de la Comisión Europea hasta la aprobación para su prescripción en los distintos hospitales participantes en este trabajo, el rango llega hasta los 48 meses, con medianas que rondan entre los 8,75 hasta los 26 meses. “No disponer de la innovación que puede cambiar la historia natural de la enfermedad es una pérdida de oportunidad para los pacientes”, explicó el presidente de la SEOM, Álvaro Rodríguez-Lescure, durante la presentación de los resultados.

¿A qué se debe este retraso? Para el experto, esta demora obedece a procedimientos burocráticos y trabas administrativas tanto en las autonomías como en los hospitales. “Es necesario limitar el tiempo que transcurre hasta la incorporación de los fármacos en las comunidades autónomas”, apuntó el oncólogo. Medir los resultados en salud para conocer el verdadero impacto de la incorporación de nuevos fármacos es, a su juicio, una necesidad urgente. Para ello, Rodríguez-Lescure reconoció que herramientas como Valtermed pueden contribuir a ello. Eso sí, “todas las comunidades autónomas deben utilizar los mismos criterios”, recuerda.

Además, SEOM estima que en el 51 por ciento de los casos, las decisiones se toman a nivel hospitalario o del área de salud, y en el 42 por ciento de los casos a nivel autonómico. En la primera oleada del estudio, que se realizó en 2015, las decisiones en el hospital suponían el 65,3 por ciento y a nivel autonómico, el 27,8 por ciento. Esta centralización, apuntó el oncólogo, puede contribuir a la mejora del acceso a la innovación.

Del mismo modo, la elaboración de un informe justificativo para cada paciente es una de las trabas que identifican los profesionales. Además, los criterios de uso más restrictivos que los establecidos para su comercialización en España, o la selección de otros medicamentos con la misma indicación y diferente mecanismo de acción, son otras barreras a tener en cuenta.

¿Y los biomarcadores?

“En España no existe un procedimiento estandarizado ni un marco regulatorio para la evaluación, implementación y financiación de biomarcadores en la práctica clínica”, apuntó Álvaro Rodríguez-Lescure. Para el presidente de SEOM, en un contexto en el que la medicina de precisión está marcando el ritmo, “para hablar de innovación y equidad hay que incluir a los biomarcadores, que es la asignatura pendiente”. Y ésta es, de hecho, la novedad que ha incorporado la sociedad científica a este análisis.

Esta asignatura pendiente, dijo el oncólogo, se enfrenta en la actualidad a un vacío regulatorio. El informe destaca que estas determinaciones de predicción de respuesta no están en la cartera de servicios a nivel nacional, “por lo que cada comunidad autónoma, incluso cada hospital, los van incorporando de forma diferente”.

A este problema se suma la falta de una comisión o un órgano para la toma de decisiones de acceso a biomarcadores. La mayoría de los servicios de oncología que han participado en este informe advierten de que no disponen de información al respecto. Rodríguez-Lescure aseguró que el papel de la industria en la financiación y en el acceso a biomarcadores es determinante. En la actualidad, los biomarcadores predictivos y las indicaciones incluidas en España, según este análisis, se centran en cáncer de pulmón —con el marcador PDL-1, ALK, y ROS-1—; melanoma —BRAF— y cáncer de ovario —BRCA1 y BRCA 2—.

Asimismo, el tiempo medio estimado de respuesta desde la solicitud de determinación del biomarcador hasta la disponibilidad del resultado varía significativamente entre biomarcadores, comunidades y hospitales. “En los centros que externalizan la determinación, el tiempo estimado de respuesta es notablemente mayor que en los centros donde se realiza internamente”, apuntó el experto.

Los oncólogos aseguran que entre las principales barreras que existen para el acceso a los biomarcadores están la falta de procedimientos de aprobación y toma de decisiones claros y la dependencia de la industria farmacéutica para la financiación y el establecimiento de centros de referencia.

Twitter
Suplementos y Especiales
e-planning ad