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A falta del inmunobiomarcador ideal, los clínicos apuestan por las combinaciones

Aseguran que es necesario investigar más allá de los inhibidores de PD-1, PD-L1 y CTLA-4
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Madrid
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10 jul 2019 - 13:20 h
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Los avances en el campo de la inmunoterapia van aumentando. La evolución de este tipo de medicina de precisión es tan evidente que solo hay que ver cómo tratamientos que antes se presentaban en segundo o tercera línea ahora se han convertido en estándar de tratamiento en muchos tipos de cáncer. Los esfuerzo ahora se están centrando en identificar a los pacientes que más se beneficiarán de este tipo de terapias y para avanzar en este sentido un año más la Fundación ECO organizó la jornada BIO19. “Aunque sabemos mucho más de la inmunoterapia estamos en plena curva de aprendizaje”, explicó el presidente de la Fundación ECO, Vicente Guillem.

<p>A falta del inmunobiomarcador ideal, los clínicos apuestan por las combinaciones</p>

“Ya tenemos una serie de estudios que demuestran mejores supervivencias con fármacos inmunooncológicos, donde tenemos largos supervivientes y menos toxicidades de los tratamientos” afirmó Enriqueta Felip, oncóloga del Hospital Universitari Vall d’Hebrón de Barcelona, quien explicó que estamos en una situación “en la que ya hay un subgrupo de pacientes con cáncer de pulmón que es tratado en primera línea con inmunoterapia. La quimioterapia en algunos casos está desapareciendo en pacientes seleccionados”.

<p>A falta del inmunobiomarcador ideal, los clínicos apuestan por las combinaciones</p>

Por su parte, Antonio Rueda, Ignacio Durán y Salvador Martín Algar analizaron los avances de la inmunoterapia en cáncer de cabeza y cuello, renal y tumores cutáneos respectivamente. En todos los casos los estudios han demostrado mejoras en la supervivencia en los tratamientos con esta terapia en la mayoría de los casos, combinada. En el caso de los tumores cutáneos “el impacto de la innovación con inmunoterapia ha cambiado el abordaje clínico y la historia natural de estos tumores. Hay que recordar que, a pesar de que se pueden prevenir, su incidencia está aumentando y son los tumores malignos más frecuentes”, señaló Martín Algarra.

Durante la jornada, los expertos hicieron un repaso sobre el status quo de los biomarcadores predictivos y pronósticos, así como el desarrollo del inmunoscore, analizando sus ventajas y barreras. Del mismo modo, el papel que juega el microambiente en la identificación de biomarcadores se puso sobre la mesa.

<p>A falta del inmunobiomarcador ideal, los clínicos apuestan por las combinaciones</p>

La principal conclusión es que actualmente “no existe un inmunobiomarcador ideal”, indicó Guillem, por lo que “habrá que utilizarlos en combinación”.

Para Luis Paz Ares, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario 12 de Octubre, es necesario investigar más allá de los inhibidores de PD-1, PD-L1 y CTLA-4 ya que no todos los pacientes con cáncer responden a estos “puntos de control inmunitario”. Solo entre un 15 por ciento y un 20 por ciento de los pacientes con enfermedad metastásica de los que representan tumores sensibles a la inmunoterapia logran una supervivencia a largo plazo. El especialista en cáncer de pulmón afirma que “para ampliar las posibilidades de la inmunoterapia contra este tipo de tumor debemos buscar puntos de control inmunitario más allá de los conocidos, probar nuevas combinaciones de estos inhibidores del punto de control inmunitario y tratamientos más convencionales y aumentar el potencial predictivo de los biomarcadores para guiar de manera óptima la práctica clínica”.

“Tan importante es avanzar en el tratamiento como en el conocimiento de la biología tumoral y en la búsqueda de nuevos biomarcadores”, concluyó Vicente Guillem.

Los expertos repasaron el status quo de los biomarcadores predictivos y de pronóstico

“Debemos buscar puntos de control inmunitario más allá de los conocidos y probar nuevas combinaciones”

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