Gasto de receta: 19 recomendaciones para contener una factura ya controlada

El Spending Review de AIReF apunta a un incremento del gasto inferior al de 2013-2017 y a las proyecciones del PIB
Madrid
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17 may 2019 - 13:32 h
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Si algo deja claro la lectura del estudio ‘Medicamentos dispensados a través de receta médica’ de la AIReF es que, desde el punto de vista de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, el gasto farmacéutico es cualquier cosa menos una inversión. Así lo pone de manifiesto este Spending Review, que ya en su segundo párrafo considera necesario dimensionar la factura en relación al PIB, en relación al gasto total en salud y en relación al gasto público total en medicamentos “para que el lector se haga idea de la dimensión de la partida de gasto analizada”. También así se desprende de las proyecciones de esta rúbrica de gasto, que aun siendo inferiores a la de años precedentes y también a las proyecciones futuras de crecimiento del PIB, prologan sus famosas 19 recomendaciones al Gobierno de Pedro Sánchez.

De acuerdo con las estimaciones del Spending Review, el gasto de receta experimentará un incremento de unos 820 millones de euros entre los años 2018 y 2022, hasta alcanzar a finales de este periodo los 9.849 millones de euros (ver gráfico superior). Esto supondría un aumento progresivo del 9,08 por ciento sobre el valor de 2017 en cinco años y situaría la cifra de gasto por encima de los 9.238 millones de euros alcanzados en 2012. El crecimiento medio anual, sería por tanto de un 1,8 por ciento, es decir, 0,5 puntos porcentuales menos que en el periodo 2013-2017.

El envejecimiento de la población es un factor clave para entender este escenario. Según las estimaciones de AIReF, la palanca demográfica contribuirá de media un 122,1 por ciento sobre la evolución del gasto farmacéutico ambulatorio por cada millón de variación en el periodo 2018-2022. A ella se sumaría la contribución media, también positiva (aunque mucho menor, de un 35,2 por ciento) asociada a la población extranjera. Juntas, absorben el impacto negativo sobre el gasto asociado a los Reales Decretos-ley 8/2010 y 16/2012.

Pero esta estimación no incluye otras variaciones del gasto de oficina de farmacia que AIReF considera necesario tener en cuenta a la hora de realizar previsiones. No se puede hablar de la evolución del gasto de receta, según la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, sin considerar además los medicamentos que actualmente están financiados, las posibles entradas y salidas de fármacos. El gráfico central recoge el impacto estimado de ambas actuaciones y permite a la AIReF concluir que el impacto del ahorro generado por la entrada de EFG cuando expire la protección de patentes será mayor al gasto que se producirá debido a la llegada de medicamentos innovadores dentro del canal oficina de farmacia. Este ‘efecto pipeline’, unido a un crecimiento de la población mayor de 65 años a un ritmo menor del esperado, reducirá la tasa de crecimiento del gasto en oficina de farmacia (gráfico inferior), que será del 1,4 por ciento durante todo el periodo de previsión considerado.

Un amplio menú de opciones

Las propuestas que han dado forma al informe podrían generar “ahorros significativos” para el SNS e introducir mejoras de eficiencia, si bien no todas tienen ese impacto cuantificado. Divididas en tres bloques bien diferenciados, constituyen un amplio menú de opciones, con diferentes implicaciones para los agentes del sector farmacéutico.

En primer lugar, las dos enfoques relativos al copago farmacéutico cuentan con pruebas sólidas, pero también con la viabilidad política más baja por el fuerte rechazo social que podrían despertar.

La definición de un nuevo sistema de selección de medicamentos a nivel nacional, la elaboración de guías de prescripción unificadas y un nuevo modelo de precios de referencia, teniendo en cuenta los niveles ATC4-ATC5 entrarían en el grupo de “medidas fáciles de implementar”, pero con diferentes posibilidades de generar ahorros para el Sistema Nacional de Salud.

Por último se situarían medidas que dependen para su implementación de las competencias de las comunidades autónomas: los sistemas de control para mitigar las desviaciones en el consumo, así como los programas para el seguimiento farmacoterapéutico de las prescripciones y de educación para la población en el consumo racional de medicamentos. Al igual que en el grupo anterior, la existencia de experiencias previas (internacionales o regionales) o proyectos de prueba piloto aumenta, apunta AIReF, su factibilidad.

El incremento medio anual del gasto sería de un 1,8%, es decir, 0,5 puntos porcentuales menos que en 2013-2017

El ‘efecto pipeline’ reducirá la tasa de crecimiento del gasto en oficina de farmacia hasta el 1,4% en el periodo 2018-2022

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