¿Deben salir las vacunas del presupuesto de Salud Pública?

Expertos reunidos por MSD en Santander plantean la necesidad de que las vacunas se integren en los cauces de financiación de los medicamentos
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Santander
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10 sep 2019 - 11:18 h
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Representan el 1,5 por ciento del gasto farmacéutico y en cambio ocupan el 90 por ciento del “ruido mediático”. Sin duda, la comparación realizada por el presidente de la Asociación Española de Vacunología, Amós Garcia, es la mejor carta de presentación a una de las grandes preguntas que ha dejado el curso En un mundo global... las vacunas cuentan, promovido por la Universidad Internacional Menendez Pelayo y MSD: ¿Deben salir las vacunas del presupuesto de Salud Pública?

Nadie mejor para responder una cuestión como ésta que quien ha ocupado cargos de responsabilidad en la administración sanitaria, central y autonómica. Y la postura del ex secretario general de Sanidad José Javier Castrodeza y del ex consejero de Salud de Andalucía Aquilino Alonso, entre otros expertos, apunta a la necesidad de plantear que el proceso de financiación de las vacunas se integre en los cauces de financiación de los medicamentos en el Sistema Nacional de Salud. Castrodeza cuestionó la diferencia entre la compra de vacunas y de medicamentos, mientras que Alonso criticó la existencia de “un procedimiento claro” en la compra de fármacos mientras que de cara a las vacunas “la parafernalia es mucho más compleja”

Las vacunas no solo necesitarían normalizar este proceso. Debido al interés mediático que despiertan, generan “más distorsión que información”, mientras lo que la sociedad necesita, según Castrodeza, es “un marco de seguridad”. En su opinión, “la toma de decisiones de salud pública debe dar cabida a quienes desarrollan tareas asistenciales”. De igual modo, el ex consejero reforzó la necesidad de “cumplir lo pactado” en el marco del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud en materia de vacunas. Para ello, coincidieron en que las decisiones han de establecerse desde el ámbito clínico, con más peso de profesionales como los médicos de atención primaria.

A ello también se refirió la ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, durante la inauguración del curso. La ministra explicó que el calendario común de vacunación a lo largo de toda la vida tiene por objetivos principales que las vacunas incluidas alcancen altas coberturas, asegurar que todas las personas tengan acceso a las mismas y garantizar la efectividad y seguridad de las vacunas incluidas. “La equidad, en el caso de los programas de vacunación, significa asegurar que todas las personas, independientemente de su posición social, territorio u otros determinantes sociales de la salud, tengan acceso a aquellas vacunas que han demostrado ser efectivas y seguras incluidas en el calendario de vacunación a lo largo de toda la vida”, añadió la ministra.

Aceptación

En otro orden de cosas, Carcedo agradeció la labor de los profesionales de la sanidad en conseguir las altas tasas de vacunación infantil en España. Gracias a ellos, apuntó, en España la aceptación de las vacunas es alta y “no existen problemas de rechazo vacunal como sí ocurre en algunos otros países de nuestro entorno europeo”.

A pesar de ello, otro de los mensajes del curso fue la necesidad de trabajar en incentivos y nuevas fórmulas que lleven a los adultos a apostar por la vacunación. “En España empezamos a ser poco imaginativos. —alertó Federico de Montalvo, director del Centro de Innovación del Derecho— Todo se plantea en términos dilemáticos, pero hay muchos puntos intermedios”.

Por su parte, César Tolosa, magistrado del Tribunal Supremo, puso el acento, entre otros puntos, sobre la “incoherencia” del propio sistema cuando plantea que los profesionales sanitarios puedan no vacunarse. “Las tasas de vacunación del personal sanitario son anormalmente bajas en aquellas vacunas en las que ellos contagian, pero no en aquellas en las que pueden ser contagiados”, expuso.

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