28A: los partidos se plantean el equilibrio en las negociaciones con la industria

Los cuatro grandes partidos apuestan a través de diversas vías por compaginar acceso a la innovación y sostenibilidad
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Madrid
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17 abr 2019 - 12:01 h
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La política farmacéutica es una de las que más ha dividido a los grupos parlamentarios del Congreso desde 2012. ¿Qué cabe esperar después del 28A más allá del copago? Si algo llama la atención de los programas electorales es la falta de concreción en propuestas de quienes precisamente más críticos se han mostrado con el sistema actual, herencia del Gobierno de Mariano Rajoy. Pero si algo permite atisbar la suma de los programas y de las declaraciones vertidas por representantes políticos en los días previos al inicio de la campaña electoral es un horizonte que busca, a través de distintas vías, aumentar la capacidad de negociación frente a la industria farmacéutica.

La primera pasaría por mantener el statu quo. El PP entiende la innovación como elemento transversal en política sanitaria y cree haber dado muestras, con los acuerdos firmados con Farmaindustria o el plan de abordaje de la hepatitis C, de cómo incorporar medicamentos de alto impacto clínico y económico. Su programa se posiciona a favor de acuerdos con la industria para obtener economías de escala; de impulsar las compras centralizadas y de financiar los estudios de coste-efectividad que se demanden desde los Servicios Públicos de Salud. Pero su gran apuesta sigue pasando por la coloración público-privada. Lo confirmó Elvira Velasco, número 2 por Zamora en las listas para el Congreso, en el V Congreso de Relaciones Institucionales del Sector Salud. “Tenemos que dar visibilidad al modelo asumiendo riesgos compartidos”, resaltó.

De conformar una mayoría, los programas de sus previsibles socios de gobierno —Cs y Vox— sólo coinciden en un punto: la central de compras, en el caso de Ciudadanos “tanto a nivel nacional como europeo”. Específicamente en el caso del partido liderado por Albert Rivera, lograr su apoyo es el que más cambios podría llevar al programa popular. La formación naranja es la que más ha desgranado su apuesta farmacéutica. Promueve mejorar los tiempos de acceso a innovaciones “que hayan demostrado indicios suficientes” de eficacia y seguridad y centralizar la toma de decisiones en el caso de los medicamentos huérfanos y de uso compasivo “para asegurar la igualdad en el acceso a dichos tratamientos”.

Ciudadanos quiere acabar con las diferencias generadas en el SNS. No llega a proponer la devolución de competencias, como hace Vox, pero sí cree que ha llegado el momento de evaluar los pros y los contras de las transferencias. “No se puede dejar que sean las comunidades autónomas las que hagan el gesto de incorporar medicamentos innovadores y productos sanitarios. Tiene que haber una agencia nacional que evalúe y distribuya la información a las comunidades autónomas. Siendo nacional, tendrá mayor capacidad de negociación con la industria”, declaró en el Congreso de RRII Marta Marbán, diputada de Cs en la Asamblea de Madrid en la X Legislatura.

No es la única medida que plantea Ciudadanos, partidario también de llegar a acuerdos a nivel europeo “para controlar el precio de todas aquellas novedades terapéuticas de alto impacto que no tengan alternativa eficaz que permita que los precios se fijen por mecanismos de libre competencia”. Pero esta vía le acerca más a planteamientos mostrados desde los otros dos partidos. PSOE y Podemos no han especificado medidas en farmacia en sus programas electorales, más allá de revertir los copagos (los primeros, “comenzando por pensionistas y personas de menores ingresos” y los segundos, prometiendo su eliminación y la inclusión de “garantías para que no puedan introducirse otros nuevos”), pero ambas formaciones defienden aprovechar el potencial que ofrece la Unión Europea.

“Hay que incorporar todos los elementos posibles para que los precios de la innovación se perciban política y socialmente como justos. Esa percepción no existe y es un problema. Para ello, además de la incorporación del criterio de coste-efectividad por la que está trabajando el ministerio, hay que apostar por dos cosas: aprovechar el espacio que ofrece la UE como espacio de mercado e incorporar al coste de la innovación la evolución que tienen en el mercado global los productos de los que hablamos, aseguró José Martínez Olmos, representante socialista.

Podemos insiste en que la política farmacéutica tiene que ser puesta “a disposición de la sociedad”. A falta de concreción en su programa, Concepción Palencia —en las listas de la formación morada por Álava— coincidió con Martínez Olmos en que “tiene que haber una línea común de trabajo en el entorno de la UE dirigida a favorecer la transparencia en todos los procesos de fijación de precios y hacer un esfuerzo por invertir en patentes de investigación pública”.

El PNV pide las competencias en Farmacia

En los últimos años, desde las instituciones en las que está representado, el Partido Nacionalista Vasco ha venido reclamando un sillón permanente en la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos. Esta demanda ha cobrado fuerza y más forma en su programa electoral para el 28 de abril, muy escueto en el ámbito sanitario pero con un peso relativo de las medidas en farmacia considerablemente elevado. Además de impulsar la investigación y el desarrollo y la mejora de prestaciones y servicios en el caso de enfermedades raras y medicamentos huérfanos y de solicitar la transferencia de las competencias pendientes en el área de sanidad —entre ellas, la legislación en productos farmacéuticos—, el PNV demanda también “la participación permanente de los Gobiernos Vasco y Navarro en los órganos encargados de la autorización, registro y fijación de precios de los medicamentos”.

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