“Nos enfrentamos al reto de tratar la diabetes de una manera integral”

Nicolás Manito, jefe de la unidad de IC Avanzada y Transplante Cardiaco del Hospital de Bellvitge
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París
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13 sep 2019 - 12:59 h
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Una de las grandes sorpresas del ESC Congress 2019 fue el estudio DAPA-HF, impulsado por AstraZeneca, y en el que se observó el efecto de Forxiga (dapagliflozina) en pacientes con insuficiencia cardiaca. El doctor Nicolás Manito analiza el impacto que puede tener este fármaco en la práctica clínica.

Pregunta. ¿Por qué son tan positivos los resultados del estudio DAPA-HF?

Respuesta. Alrededor del 5 por ciento de los pacientes con insuficiencia cardiaca (IC) tienen diabetes, y de los pacientes diabéticos, entre un 25 y un 30 por ciento pueden tener IC. Son dos entidades, la IC y la diabetes, que están muy relacionadas; en la IC hay una comorbilidad importante que es la diabetes, lo que comporta un mal pronóstico para los pacientes: aumenta la mortalidad total, la mortalidad por causas cardiovasculares y la hospitalización. Además, los pacientes diabéticos o pacientes de IC con diabetes tienen mayor presencia de disfunción renal y hay que buscar fármacos que tengan una protección renal. Forxiga (dapagliflozina) y los SGLT2 mostraron un mejor perfil de protección renal respecto a otros fármacos utilizados para tratar la glucemia en el estudio Declare.

P. ¿Ha sido tratada la diabetes habitualmente como una enfermedad interdisciplinar o se ha centrado más en controlar los niveles de azúcar?

R. Hasta ahora había una visión muy glucocéntrica. En el paciente diabético estaba todo muy enfocado al control de la hemoglobina glicosilada. Ahora hay una visión mucho más cardiocéntrica, más enfocada al área cardiovascular como punto clave a mejorar para pacientes diabéticos, hasta el control de los pacientes se llevaba a cabo por médicos de atención primaria y endocrinos. En esta nueva era, con los ISGLT2 y en concreto dapagliflozina, empieza este trabajo, nos enfrentamos a establecer equipos multidisciplinares para abordar la enfermedad de una manera integral. Uno de los puntos más importantes es tratar la IC, con lo que mejoraría mucho la morbimortalidad.

P. ¿Cuál es el gran hallazgo de DAPA-HF?

R. La gran sorpresa es que el endpoint primario, que era la reducción de mortalidad cardiovascular, de la hospitalización por insuficiencia cardiaca y de visitas a urgencias por este motivo, se reduce en un 26 por ciento; esto es muy elevado teniendo en cuenta que dapagliflozina se suma a otros fármacos con buenos resultados en pacientes con IC. Ya no solo es impactante este objetivo, sino que este fármaco reduce la mortalidad total en un 18 por ciento en combinación con los fármacos que se usan de base para la IC. Todos los pacientes que participaron en el estudio tenían IC con fracción de eyección reducida; dentro de ellos, un 45 por ciento tenían diabetes y el resto, no. Y lo novedoso es que, tuvieran o no la enfermedad, en todos hay resultados positivos. Estamos frente a un fármaco que antes era para la diabetes y ahora también es para la IC.

P. ¿Cómo actúan los inhibidores de SGLT2 en los pacientes?

R. Lo primero es que tienen un efecto diurético. También se ha visto que aumentan el hematocrito, es decir que tienen más sangre, por así decirlo, y por tanto más oxigeno que aportar a las células. También protegen el riñón y no empeoran su función. Además, en estos pacientes se ha visto una mejora en el funcionamiento del corazón. No se ha mostrado estudio con ecocardiografía todavía, ya saldrán, para ver si la función diastólica también mejora. Creemos que es así por los resultados que ha presentado el estudio. No es un efecto solo diurético, tiene muchos más efectos sobre todo a nivel cardiaco que hacen que estos pacientes tengan una mejora de su calidad de vida y que vayan a vivir más años. Estamos ante una nueva era de fármacos que van a mejorar el tratamiento de la IC.

p. ¿Cómo pueden cambiar estos fármacos el abordaje de la IC?

R. Hay que recordar que, a pesar del tratamiento médico óptimo, casi el 50 por ciento de pacientes con IC mueren a los cinco años. Aunque tenemos un tratamiento médico correcto, no es el ideal, sigue habiendo una alta mortalidad y necesitamos nuevos fármacos.

P. Respecto a otros fármacos que se utilizan para la IC, ¿Qué novedades presenta dapagliflozina?

R. Desde que se presentó Valsartán no habíamos tenido nuevos datos importantes. Digamos que ahora mismo los datos de dapagliflozina se equiparan a los de Valsartán en el estudio Paradigm. Por eso han generado tanta expectativa, por los beneficios que reportan a ese grupo de pacientes.

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