Los nuevos sistemas de monitorización, claves para mejorar el control de las hipoglucemias

n El 80 por ciento de los pacientes diabéticos tienen al menos uno de estos eventos por la noche
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19 oct 2015 - 12:00 h
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Ante la gran preocupación y el reto que suponen las hipoglucemias nocturnas, se ha realizado en España una encuesta pionera a nivel mundial con el sistema Flash de monitorización de glucosa Freestyle Libre.

La encuesta se llevó a cabo en 79 hospitales españoles y participaron 89 endocrinos y 348 pacientes con diabetes mayores de 18 años —227 (65,23 por ciento) con diabetes tipo 1 (DM1), 117 (33,62 por ciento) tipo 2 (DM2) y de cuatro (1,15 por ciento) no se han obtenido datos—.

Para realizar este sondeo, se entregó a cada participante un cuadernillo con ‘el diario del paciente’ —herramienta educacional para identificar hipoglucemias nocturnas— y un dispositivo, explicó el responsable del Hospital de Día de Diabetes y Unidad de Investigación Hospitales Universitario Virgen Macarena, Cristóbal Morales, quien añadió que “durante 14 días consecutivos, los pacientes fueron completando el diario y transcurridas las dos semanas se lo devolvieron a su médico para analizar los resultados”.

A esto se suma que este sistema mide, captura y almacena “automáticamente” los datos de glucosa.

En este punto, Miguel Brito, del Hospital Universitario Puerta de Hierro, se encargó de exponer los resultados más relevantes durante la reunión de expertos que se celebró en Madrid.

Así, comentó que el 79 por ciento de los pacientes presentaron al menos una hipoglucemia —el 85 por ciento DM1 y el 65 por ciento DM2— y que durante el periodo en el que se realizó la encuesta, el número medio de hipoglucemias ascendió a 3,3. “No hubo diferencias entre la media de los eventos de hipoglucemias según el tipo de diabetes”, destacó Brito.

Como aseguraron los especialistas, es importante prevenir las hipoglucemias, de modo que es fundamental, al menos, mantener un buen control y hacer seguimiento de cómo varía la glucosa durante todo el día.

Respecto a la correlación entre hipoglucemias nocturnas y la tendencia de los niveles de glucosa en sangre al acostarse, los resultados mostraron que el 15,4 por ciento de los eventos de hipoglucemias nocturnas ocurrieron con una tendencia decreciente o baja y el 77,6 por ciento incluso cuando la tendencia antes de acostarse indicaba que la glucosa estaba estable o en aumento.

Si bien es cierto que existe interés por las hipoglucemias nocturnas en la consulta, la solicitud de controles nocturnos “no es alto”, destacó Brito, antes de aseverar que “el uso del sistema FreeStyle Libre, junto con el diario, ayuda a incrementar la percepción e identificación de las hipoglucemias nocturnas, permitiendo su corrección”.

Asimismo, se habló de las percepciones que han tenido los profesionales y pacientes que han estado vinculados con esta encuesta.

Alrededor del 60 por ciento de los pacientes afirmaron estar más concienciados sobre las hipoglucemias, después de haber participado y el 95 por ciento lo considera útil o muy útil. Una opinión mantenida por el 98 por ciento de los investigadores.

Impacto clínico y emocional

El encuentro permitió obtener una foto panorámica de la repercusión de las hipoglucemias en la vida del paciente y analizarlas desde una perspectiva clínica y emocional. Para ello se contó con la presencia de María Asunción Martínez Brocca, del Hospital Universitario Virgen del Rocío, y del psicólogo Iñaki Lorente, de la Asociación Navarra de Diabetes (Anadi).

Por un lado, Martínez destacó que las hipoglucemias graves, entendidas como aquellas que requieren la intervención de terceras personas, suponen “un problema enorme”.

“Suelen ser más frecuentes en pacientes DM1 y en DM2 de larga evolución” apostilló, al tiempo que precisó que, en general, la tasa de la DM1 duplica a la que se da en DM2.

“Se estima que puede alcanzar entre 115 y 320 episodios por 100 pacientes-año en DM1 y entre 35 y 70 en DM2”, informó la especialista.

Antes de concluir, la experta señaló que este es un problema que genera “un importante consumo de recursos, tiene un importante impacto psicológico y en calidad vida, es un factor de riesgo de mortalidad cardiovascular en DM2 de alto riesgo y posiblemente en DM1”.

Desde el punto de vista psicológico, Lorente abordó el miedo que tienen muchos pacientes a sufrir una hipoglucemia diurna o nocturna y ofreció algunas recomendaciones para ayudar a los profesionales a tratar estas reacciones.

De esta forma, lo primero que recalcó es que “hay que detectar si ese miedo es mayor del que se debería sentir” y evitar decirle al paciente que no tiene por qué sentirlo. “Ayudarle a discernir lo racional de lo irracional y transmitirle la idea de que es común sentirlo”, son algunas de las sugerencias que, según Lorente, deben tener presentes los especialistas.

Finalmente, concluyó diciendo que todas las pautas que se le den a la persona que vaya a la consulta han de estar siempre consensuadas.

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