La insularidad resta ‘músculo’ a Bidafarma

n El proyecto integrará a ocho de las once cooperativas que lo iniciaron, rebajando la cuota prevista del 25,1% a un 19,5% final
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01 jul 2016 - 14:00 h
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Tanta razón tendrán los que defiendan que Bidafarma es un proyecto nacional —con presencia de norte a sur, en especial si proximamente se une la gallega Cofaga—, como aquellos que lo acoten a peninsular. Son algunas de las consecuencias que ha deparado el proceso de votaciones en las asambleas de diez cooperativas —Cecofar, ocho pertenecientes al Grupo Farmanova, y Cofarcir— para su integración en una única compañía: la citada Bidafarma. Una vez los socios de todas ellas han emitido su parecer sobre la operación entre los pasados 25 y 28 de junio puede confirmarse que Bidafarma será una realidad... Pero sin el ‘músculo’ que se perseguía al iniciar este proceso en noviembre de 2015 (aunque lo tendrá) e incluso sin la fuerza que se atisbaba tras la primera ronda de votaciones del 25-J. Nace un ‘gigante’ de la distribución farmacéutica, pero venido un poco a menos durante su periodo de gestación.

Los extremos predominaron en las asambleas. En las ocho celebradas en primera instancia se dio el “sí” a Bidafarma (Cecofar, Cofarcir, Cofaran, Hefagra, Hefaral. Jafarco, Xefar y Cofex), y en las del día 28 solo hubo lugar para el ‘no’: Cofarte y Cofarca. Extremismos también en los porcentajes: donde ganó el ‘sí’ lo hizo en niveles superiores al 80 por ciento, mientras que las victorias del ‘no’ tampoco tuvieron discusión (por encima del 70 por ciento). “Lamento estos rechazos, pero el proyecto seguirá adelante; la mayoría a favor del sí ha sido abrumadora”, indica a EG Antonio Mingorance, actual presidente de Grupo Farmanova y la granadina Hefagra, amén de ser quien ostentará la primera presidencia de Bidafarma. El quorum mínimo para que Bidafarma siguiese adelante requería votaciones positivas al menos en siete de las diez cooperativas implicadas. No obstante, debido al nuevo escenario, los consejos rectores someterán proximamente a los socios la ratificación del proyecto.

Así las cosas, la insularidad ha jugado una mala pasada a Bidafarma, mermándole su fuerza. No solo porque las únicas asambleas que han rechazado el proyecto son las canarias, sino porque el pasado mes de abril, el consejo rector de la cooperativa balear D’ apotecaris (Grupo Farmanova) optó por apearse de esta operación sin tan siquiera preguntar a los socios. Así, de las once entidades que se plantearon en origen este proceso, las únicas (3) que se han desligado del mismo son insulares. “Me sorprende la diferente valoración de este proyecto por los farmacéuticos peninsulares e insulares; quizá aquí en las Islas no ha calado la necesidad de contar con una distribución fuerte para protegerse de la llegada de multinacionales”, estima a EG Francisco Quintana, presidente de Cofarte. Quintana cree que este rechazo se explicaría en que han prevalecido los “mensajes equivocados” sobre sobre la pérdida de identidad de la cooperativa “o los escasos beneficios que obtendríamos por nuestra insularidad”. Su presidente no duda de que “en el futuro, Cofarte tendrá que sumarse a Bidafarma o cualquier proyecto de esta índole”.

Las consecuencias en el ‘músculo’ de Bidafarma son evidentes con estas desconexiones. El 25,16 por ciento de couta de mercado nacional que se buscaba al iniciarse este proceso de fusión deja paso a un 19,54 por ciento final. En estos seis meses se ha dejado por el camino el 1,55 por ciento de cuota de D’apotecaris y el 2,20 por ciento y 1,87 por ciento con el que cuentan Cofarca y Cofarte. Aun así, ese 19,54 por ciento le permitirá ocupar el segundo puesto en el ranking de la distribución farmacéutica, a distancias considerables tanto por arriba (Cofares, líder del segmento, presenta un 25,8 por ciento) como por abajo: Alliance Healthcare (11,25 por ciento, tercero del ranking).

Aunque independientes, D’apotecaris, Cofarte y Cofarca seguirán relacionadas con Bidafarma a través de un grupo cooperativo de segundo grado (Grupo Bidafarma) que se crea como solución a este escenario. Respecto a Bidafarma, será registrada este 1 de julio —al margen de la próxima ratificación del proyecto— y, en cuanto a su organigrama, se maneja un periodo de “transición” de cinco años. Los dos primeros años y medio, la presidencia la asumirá Grupo Farmanova (Antonio Mingorance), mientras que en 2019 pasaría a manos de Cecofar. Tras este lustro, se celebrarían elecciones al consejo rector.

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