La concesión de una farmacia ya no es un ‘seguro de vida’

Varios de los adjudicatarios del concurso de Aragón han rechazado las licencias

Las dudas sobre lo idóneo de abrir una botica ya son independientes a su ubicación

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20 sep 2013 - 15:00 h
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Ramón Jordán, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Zaragoza, tiene claro que “la alegría con la que ahora se abre una botica no es igual que hace quince años”. Jordán dice quince, pero también podría decir diez. O incluso menos. En concreto, desde que la rentabilidad de la oficina de farmacia asiste a una caída libre.

El presidente zaragozano no tendría que irse muy lejos para encontrar ejemplos. En el recién finalizado concurso de nuevas farmacias de Aragón, tres de la casi treintena de profesionales que resultaron adjudicatarios de las licencias que se pusieron en juego las han rechazado. Este caso, que se une a otros del pasado más reciente, corrobora que la obtención de una licencia de apertura de una botica ya no es el ‘seguro de vida’ que se asociaba, eso sí, desde fuera, a su titular.

El concurso aragonés cuenta con el agravante de que las boticas rechazadas, un 15 por ciento del total de la convocatoria, se ubicarían en zonas urbanas, lo que confirma que las dudas sobre la idoneidad de abrir una botica en la actualidad ya es independiente a la ubicación o tamaño del local. “Estos rechazos son el mejor ejemplo de los avisos que realizamos a la Administración sobre la situación del sector”, dice Jordán.

Cambio de perfil

Hasta ahora, los rechazos de licencias tenían un perfil muy concreto. Afectaban exclusivamente a farmacias ubicadas en lugares de manifiesta falta de rentabilidad. Por ejemplo, es conocido el caso de las adjudicaciones de dos boticas en los municipios de Cabres y Herbés (Castellón), que han quedado desiertas en los últimos concursos regionales convocados. Sus censos poblaciones, de 17 y 74 habitantes, respectivamente, siguen sin despertar el interés profesional por aceptar las licencias de apertura.

También las 312 adjudicaciones del último concurso de farmacias de Andalucía “han coincidido con una malísima situación del sector”, opina Javier Tudela, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Málaga, por lo que comprende que “abrir en estas circunstancias es más complicado”. Cabe recordar que el colegio malagueño ya avisó de las dudas de muchos de estos adjudicatarios. En concreto, “respecto a las concesiones de la primera fase del concurso, que son las boticas de menor ratio”, confirma Tudela. No obstante, el presidente malagueño confía en que impere la lógica y se acaben abriendo todas ellas.

Mientras, otras regiones buscan poner la venda antes que la herida. Por ejemplo, Canarias estudia si es conveniente mantener la cifra de farmacias (119) que ofertó inicialmente en su concurso de 2007, convocatoria que ha estado cinco años judicializada. Durante este periodo la rentabilidad de las boticas canarias ha descendido a límites preocupantes, lo que ha provocado que la consejería de Sanidad regional, ahora que puede proseguir con el proceso, se plantee la idoneidad de rebajar la oferta.

Y no es una reducción menor. Sus planes pasan por adjudicar solo el 50 por ciento de establecimientos (59) en una primera fase a la espera de acontecimientos.

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