El ‘Plan de Juncker’ para la tecnologías sanitarias continúa en el aire

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01 nov 2014 - 15:00 h
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Los eurodiputados, los pacientes y la comunidad de salud pública europea aún se preguntan si los dispositivos médicos y las tecnologías sanitarias permanecerán como una competencia de la dirección general de Salud o no. Los temores en torno a la seguridad de los pacientes se disiparon en lo que a fármacos se refiere, pero se mantienen en esta otra área después de que el presidente electo no haya aclarado públicamente su declaración de intenciones ante el Parlamento Europeo.

Las preocupaciones en torno a este asunto se concretaron la semana pasada en una nueva carta abierta remitida al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, por 22 organizaciones, entre ellas la Alianza Europea por la Salud Pública (EPHA) y la PGEU. En ella, los firmantes vuelven a dar la bienvenida a la decisión adoptada en torno a los medicamentos, pero señalan a Juncker que su “vaguedad” a la hora de hacer extensiva su apuesta a las otras competencias en conflicto ha generado un nuevo motivo de preocupación. “¿Debemos entender —señalan— que la cartera de dispositivos médicos y tecnologías sanitarias no permanecerá en la dirección general de Salud?”. El silencio que de momento ha seguido al envío de la misiva ha llevado a la EPHA a preguntarse si el presidente electo puede estar erigiendo “una cortina de humo” en torno a la seguridad de los pacientes.

La movilización también ha comenzado entre los eurodiputados que criticaron el trasvase de la Agencia Europea del Medicamento (EMA). “La ambigüedad de la declaración de Juncker y su posterior silencio sobre el tema constituyen una verdadera preocupación”, dice la eurodiputada Glenis Willmott, ponente en la Eurocámara de los reglamentos de Ensayos Clínicos y Tecnologías Sanitarias. Según ella, el escándalo surgido en torno a los implantes mamarios defectuosos muestra la importancia de asegurar la calidad y seguridad de los dispositivos médicos y las tecnologías sanitarias. Al situar esta competencia bajo la responsabilidad de Mercado Interior e Industria, Willmott cree que Juncker “corre el riesgo de comprometer la seguridad de los pacientes” para defender los intereses industriales.

La también eurodiputada Michèle Rivasi añade que “la barrera entre los medicamentos y los dispositivos médicos se ha difuminado”, motivo por el cual también cree que se deben garantizar las mismas condiciones de seguridad y eficacia para ambas competencias, preservando su tutela desde la responsabilidad de la que a su juicio es “la única dirección competente”, la del comisario de Salud, Vytenis Andriukaitis.

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