Cataluña pone en marcha su red de farmacias centinela

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15 mar 2016 - 12:00 h
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Tras Madrid, Castilla y León y, más recientemente, Castilla-La Mancha, ahora Cataluña ha empezado el pilotaje de su red de farmacias centinelas, a través del cual 22 farmacias barcelonesas trabajarán conjuntamente para aportar información sobre incidentes de seguridad relacionados con el uso de los medicamentos -como por ejemplo el seguimiento específico de determinados medicamentos-, para monitorizar el abuso o el uso recreativo y para obtener datos que se puedan integrar en sistemas de vigilancia de otros profesionales sanitarios. Esta información de primera mano ayudaría a planificar actuaciones específicas de mejora en el uso de los medicamentos en Cataluña, a través de estrategias de actuación coordinadas entre las instituciones sanitarias y colegiales. Así mismo, la constitución de esta red estable de farmacias centinelas permitirá obtener datos válidos generados por la propia dinámica asistencial y que se podrán integrar en el sistema de vigilancia epidemiológica, facilitando una respuesta más eficaz de los servicios de salud pública.

Este proyecto ha sido impulsado por el Consejo de Colegios Oficiales de Farmacéuticos de Cataluña y el departamento de Salud de la Generalitat, en coordinación con el COF de Barcelona. Las farmacias centinela participantes en esta fase inicial intervendrán en el marco de tres grandes áreas de actuación: la farmacovigilancia —centrada en la detección, evaluación, conocimiento y prevención de los efectos adversos de los medicamentos—; detectar y registrar la sospecha de abuso o uso desviado de medicamentos con una finalidad no terapéutica —apoyando al Observatorio de Medicamentos de Abuso (OMA) como órgano de vigilancia epidemiológica— y la vigilancia de determinadas enfermedades, que se llevará a cabo una vez haya acabado la prueba piloto.

Dentro del área de la farmacovigilancia, los farmacéuticos que formen parte de la red centinela tendrán que realizar especial seguimiento de las alertas farmacéuticas de desabastecimiento de medicamentos -registrando, por ejemplo, el número de pacientes que han pedido el medicamento afectado-, así como las alertas de calidad -para garantizar, entre otros, la correcta retirada de los medicamentos en los que se han podido detectar defectos-. A su vez, son los encargados de notificar una sospecha de reacción adversa a un fármaco, vigilar los medicamentos sujetos a seguimiento adicional -aquellos sobre los que se dispone de menos información, porque se ha comercializado recientemente o bien porque la información que se tiene sobre su uso a largo plazo es limitada-, y seguir la dispensación de la píldora postcoital. En este último caso, la farmacia centinela dispone de un apartado para registrar la dispensación de la píldora del día siguiente para obtener información sobre el perfil de las usuarias y otros condicionantes que también pueden ser utilizados para evaluar y/o mejorar las estrategias del Programa de Anticoncepción de Urgencia de Salud Pública.

Una vez finalizada la prueba piloto, que durará hasta diciembre, está previsto que la red se extienda a toda Cataluña, siempre teniendo en cuenta que el número de farmacias voluntarias que quieran participar sea proporcional a la estratificación de la población catalana. En concreto, se estima que una red de boticas centinela tendría que vigilar entre un 2 y 3 por ciento de la población, garantizando criterios de equidad territorial y representatividad.

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