La farmacia francesa vuelve a lidiar con las propuestas liberalizadoras de entes oficiales

Ocho asociaciones replican con un manifiesto común un informe de Competencia que insiste en poner fin al monopolio
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Madrid
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05 abr 2019 - 13:28 h
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Suele decirse —en una premisa recogida por Sun Tzu en El arte de la guerra que ahora se usa especialmente en el ámbito deportivo— que “no hay mejor defensa que un buen ataque”. Y esta es la decisión que tomó la profesión farmacéutica en Francia ante el nuevo informe pro-liberalización del sector de oficina de farmacia que publicó la Autoridad de la Competencia el pasado 4 de abril.

Un contenido que, según se denuncia, es un “copia y pega” de otro posicionamiento de este organismo en 2013 y en el que se insiste al Gobierno en la necesidad de acometer medidas como la “destrucción” de lo que consideran “monopolio farmacéutico”, la apertura de la propiedad de farmacias a capital no profesional, el cuestionamiento de las reglas de instalación de boticas y abrir la venta online de medicamentos OTC a otras plataformas.

Aunque este informe sobre la distribución de medicamentos se publicó el 4 de abril, tres días antes de ello, el 1 de abril, las ocho principales entidades farmacéuticas de Francia —entre ellas los sindicatos mayoritarios USPO y FSPF— habían difundido ya un manifiesto común a fin de “denunciar los ataques repetidos e infundados de la Autoridad de la Competencia, en un momento en el que la profesión está evolucionando para satisfacer las necesidades de los pacientes en todo el país”.

Para todas las entidades firmantes, la visión que tiene este organismo de las farmacias comunitarias es “comercial” y los posicionamientos que recoge el informe “son una patata caliente para el Gobierno e incompatibles con las necesidades sanitarias de la población”.

Respecto a cuestiones concretas que sugiere Competencia, como sería la apertura del capital de las farmacias a manos no profesionales, los representantes de la profesión indican que “las farmacias comunitarias galas no necesitan capital externo para prestar su servicio”, amén de que esta medida “cuestionaría la independencia del farmacéutico y sería la responsable del cierre de establecimientos y la destrucción de la red nacional”.

Asimismo, sobre la posibilidad de abrir (permitir) la venta de medicamentos OTC’s en Internet, la farmacia francesa denuncia que la sombra de las principales plataformas online estarían detrás de esta petición. “En Francia no existen dificultades de acceso a los medicamentos, por lo que esta propuesta carece de sentido y de interés para los pacientes”. En este sentido, añaden que “el Ministerio de Salud ha incidido recientemente que el medicamento no es un producto de consumo y debe ser administrados por los farmacéuticos dentro de una política de uso seguro”.

Por último, el manifiesto de réplica recuerda que la farmacia comunitaria gala “responde a desafíos como el envejecimiento de la población, el aumento de patologías crónicas y la promoción de la salud”, y pone el éxito de la prueba de la vacunación frente a la gripe en farmacias (que se generalizará a todo el país en 2020) como “ejemplo perfecto”.

Amenazas periódicas

No es la primera vez que la sombra de la liberalización sobrevuela el modelo farmacéutico regulado francés. Uno de sus momentos más críticos se vivió con la tramitación en 2015 por parte del Ministerio de Economía —que lideraba el actual primer ministro Macron— de una Ley para el Crecimiento y Poder Adquisitivo que afectaba a 37 profesiones. Respecto a la farmacia, sus primeros borradores planteaban una importante desregulación, un ‘matchball’ que finalmente la farmacia francesa pudo salvar.

Más recientemente, el Tribunal de Cuentas de Francia, dentro de sus propuestas para la nueva Ley de Financiación de la Seguridad Social gala, abogaba por reducir al 50 por ciento el mapa farmacéutico, amén de la manida entrada de capital no profesional. Esta entidad acusaba al Gobierno de ser “demasiado protector” con este sector.

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