Valor e innoovación del medicamento genérico

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de Aeseg
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11 oct 2019 - 12:25 h
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<p>Valor e innoovación del medicamento genérico</p>

Desde su llegada en 1997, los equivalentes farmacéuticos genéricos (EFG) no han dejado de aportar valor, social y económico, a nuestro país. Son un excelente mecanismo para reducir la factura farmacéutica del Sistema Nacional de Salud (SNS), una herramienta indispensable de regulación de precios que mejora el acceso a nuevos fármacos.

Con un precio de salida que, como mínimo, es un 40 por ciento más barato que el medicamento de referencia, y ofreciendo la misma calidad, eficacia y seguridad, el genérico supone un estímulo para lograr una bajada de precios generalizada del principio activo que pierde su patente. De esta manera, no sólo es más fácil tratar a un mayor número de pacientes con un tratamiento concreto, sino que también se liberan recursos públicos que pueden invertirse en otros ámbitos del sistema sanitario, como nuevas tecnologías, I+D o la financiación de fármacos innovadores.

Actualmente, España cuenta con medicamentos genéricos para todo tipo de patologías, desde cuadros crónicos hasta agudos, tanto para farmacia como hospitales y centros de salud. Con ellos, el SNS ha podido ahorrarse de media unos 1.000 millones de euros anuales, unos 22.000 millones de euros en 22 años que se han empleado en mejorar los servicios sanitarios para el paciente.

A ello hay que añadir el gran valor que aporta al crecimiento económico nacional: siete de cada diez genéricos que se consumos en nuestro país se producen dentro de nuestras fronteras, y el 30 por ciento restante se exporta a nivel mundial. La industria española de los EFG invierte el 3,5% de su facturación en I+D+i y genera unos 34.000 puestos de trabajo a nivel nacional, de los cuales 9.000 son directos y 25.000 indirectos, siendo muchos de ellos de alto valor añadido.

Se trata de un sector puntero que necesita mantenerse en el tiempo y en el espacio y que, sin embargo, lleva estancado desde 2015. En ese año y en los sucesivos, la dispensación de genéricos no ha superado el 40 por ciento del total unidades vendidas en el entorno farmacéutico ni el 20 por ciento de la facturación. Dos cifras muy diferentes a la media de la Unión Europea, que está por encima del 60 por ciento en unidades vendidas y del 25 por ciento en valores.

Necesitamos allanar el camino para fortalecer a la industria nacional de genéricos, para alinear sus resultados con los de la UE y que sus empresas sigan apostando por la producción de EFG. Son indispensables para el correcto funcionamiento del SNS y para garantizar un mejor acceso de los pacientes a sus tratamientos.

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