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Cáncer y desnutrición

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Jefe de servicios médicos A3Media
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10 may 2019 - 12:43 h
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<p>Cáncer y desnutrición</p>

La desnutrición constituye un problema importante que afecta a una parte de los pacientes con cáncer. Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), la desnutrición tiene un impacto negativo sobre la evolución de los pacientes, ya que aumenta la incidencia de infecciones, la estancia hospitalaria y el riesgo de mortalidad. Tal y como señala Santiago de Quiroga, Presidente de Wecare-U, “según los últimos datos la desnutrición en pacientes oncológicos oscila entre el 20 y el 40 por ciento en el momento del diagnóstico y alcanza hasta un 80 por ciento en fases avanzadas de la enfermedad”. Para la recuperación, afirma de Quiroga, es necesario abordar este problema realizando una valoración nutricional en el diagnóstico y durante el tratamiento. “Sabemos que si un paciente padece cáncer de cabeza o cuello va a tener necesidades especiales y les tenemos que derivar, porque antes de llegar a nutrición parenteral hay nutrición con suplementos“, matiza Alfredo Carrato, miembro de la Fundación ECO y jefe del servicio de oncología médica del Hospital Ramón y Cajal. Además asegura que deben coordinarse los especialistas de endocrinología. Siempre deben trabajar con oncología, para actuar de modo temprano. “La realidad nos lleva a que no trabajamos en equipo y diagnostiquemos la desnutrición tarde”, concluye el experto.

Sobre este asunto la SEOM, la Sociedad de Nutrición Clínica y Metabolismo (SENPE) y Endocrinología y Nutrición (SEEN) han impulsado, con la colaboración de Baxter, un documento de consenso, que resuelve las principales dudas existentes alrededor de tres temas: soporte nutricional, nutrición parenteral y parenteral domiciliaria en el paciente con cáncer. Entre las principales recomendaciones, destacan: el cribado nutricional rutinario, en el diagnóstico y la enfermedad para detectar la desnutrición; la indicación de nutrición parenteral total cuando no es posible el uso del tubo digestivo o la alimentación oral o nutrición enteral no es suficiente o posible; o la necesidad de evaluar y entrenar al paciente que recibe nutrición parenteral domiciliaria.

Aunque en España contamos con la dieta mediterránea, cuando se padecen procesos como el cáncer se debe cuidar especialmente qué comemos. Tal y como afirman los doctores Juan Lago, Arancha Puente y Nicolás Moreno, en el libro “La Comida Saludable”, en el que colaboran con el doctor Zamorano, en una dieta anticáncer deben figurar como componentes principales las verduras (y legumbres), el aceite de oliva o bien la mantequilla orgánica, además del ajo, las hierbas o las especias. La carne y los huevos no representan el componente principal.

Estoy de acuerdo con Santiago de Quiroga, cuando afirma que es muy importante que los familiares se aseguren del estado nutricional del paciente con cáncer y también de que se le preste la debida atención al estado nutricional del enfermo, especialmente en los más frágiles. Seguro.

La desnutrición tiene un impacto negativo sobre la evolución de los pacientes con cáncer

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