Física cuántica elevada a la categoría de Arte

Segunda edición de cnio arte
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LA FICHA: La segunda edición de CNIO Arte reune al fotógrafo Chema Madoz y al científico Ignacio Cirac, director del Instituto Max Planck de Óptica Cuántica en Garching y experto en computación cuántica.
Madrid
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22 feb 2019 - 13:00 h
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En sus diarios, Susan Sontag expresó su convencimiento de que cada mes se podría iniciar un nuevo movimiento artístico tan solo leyendo el Scientific American. El de esta escritora, novelista, filósofa y ensayista estadounidense es uno de los pensamientos que mejor ha expresado el principio de que tanto la ciencia como el arte son indispensables para entender e interpretar el mundo, y ambos pueden inspirarse mutuamente. De la misma forma, el de CNIO Arte es uno de los ejemplos que mejor ha demostrado que esta afirmación es totalmente cierta.

“Ambos trabajos, el de los científicos y el de los artistas, requieren de mucha creatividad y de un gusto por adentrarse en lo desconocido, lo que implica no tener prejuicios y sí una mente muy abierta. Estas cualidades hacen que surjan cosas muy interesantes de la interacción entre ambos”. Estas palabras, así como el recuerdo de los escritos de Susan Sontag, deben atribuirse a María A. Blasco, directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas e impulsora del proyecto CNIO Arte, que cuenta con el apoyo de la Fundación Banco Santander para poner en contacto a científicos y artistas de primera fila internacional y explorar así los territorios comunes de la investigación científica y la creación artística.

Si en la primera edición participaron dos mujeres —la científica pionera en biología molecular Margarita Salas y la artista visual Eva Lootz—, la cita de 2019 ha reunido a dos hombres: el fotógrafo Chema Madoz y el científico Ignacio Cirac, director del Instituto Max Planck de Óptica Cuántica en Garching (Alemania) y experto en computación cuántica. El resultado ratifica otras de las palabras con las que Blasco presentó esta segunda edición: que el arte es un “vehículo maravilloso” para contar a la sociedad la importancia de la ciencia. Echen un vistazo, si no, a la imagen que encabeza estas líneas...

Una mesa en penumbra y varias bolas de billar: algunas de ellas están unidas por varillas y forman una molécula estática y estable, difícil de romper; otras flotan libres y podrían seguir trayectorias casi infinitas. No es una mezcla casual. Para el crítico de arte Carlos Jiménez, la metáfora elegida apela a dos conceptos muy relacionados con la física cuántica: el azar y la probabilidad:

De esta imagen se han creado 30 fotograbados numerados y firmados que se podrán adquirir a través de la galería Trinta, la galería Elvira González y la web del CNIO. Los beneficios de la venta se destinarán íntegramente a financiar la investigación del cáncer del Centro a través de la iniciativa de filantropía Amigos del CNIO. La obra puede verse en el CNIO hasta el 12 de abril. Coincidiendo con el mes de las ferias de arte contemporáneo, se presentará en ARCOmadrid el 1 de marzo a las 18h y en la feria de arte JUSTMAD, donde, entre el 26 de febrero y el 3 de marzo, se explicará el proyecto en un stand que exhibirá un fotograbado de Madoz y una imagen de Cirac.

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